El segundo libro de cuentos de Mariel Pardo está formado por nueve partidas y un retorno, diez viajes que algún argentino hace por fuera de su tierra y de sus prejuicios. Y Diez es un número clave cuando nos damos cuenta que el Dios del título es el Diez, Diego, Maradona.
Algunas notas sobre el segundo libro de cuentos de Mariel Pardo, HASTA DIOS EN CAMELLO.
Al enfrentar la lectura de Para una tumba sin nombre[1] se presentan algunas vacilaciones. ¿Cómo identificamos a los personajes de la novela? ¿Acaso por su edad? ¿Su fecha o lugar de nacimiento? ¿Por su profesión? ¿O por su nombre?
[1] Onetti, Juan Carlos (2008 [1959]). Para una tumba sin nombre. Buenos Aires: Punto de lectura. (Todas las citas refieren esta edición).
Del mismo modo que el infatigable bibliotecario imaginado por Borges, cada uno de nosotros peregrina por el universo en busca de un libro. A lo largo de esa travesía perturbamos constantemente el orden de la infinita biblioteca.
“Su nombre está en la lista” es la frase con la que se inicia el texto y uno más de los viajes que debió enfrentar Iván Chambouleyron en su vida: el del exilio involuntario. Por ese tiempo, Chambouleyron era un ingeniero electrónico trabajando en el Observatorio de ciencias espaciales y quien le anunciaba que debía irse del país era un cura jesuita. ¿Por qué a mí? Se preguntaba el autor, y tal vez recién en este libro, en el que deja la ficción para hablar de su historia, puede ensayar una respuesta.
“Agobio” es una de esas palabras a las que resulta difícil buscar un sinónimo o parafrasear; así como es difícil buscar una forma de explicar qué es el agobio en un pueblo decaído y una siesta de verano, el agobio de sentir cómo las cosas se descomponen de a poco y sin detenerse. Algo de eso es La Descomposición, primera novela de Hernán Ronsino de 2007, a la que siguieron Glaxo (2009) y Lumbre (2013), tres novelas vinculadas por un pueblo, sus personajes y el agobio de una violencia que “acecha”.
Juan Brausen debe escribir un guión de cine. Necesita escribir para ganar dinero. De este modo, el dinero se posiciona como la principal motivación para la escritura: “Trece mil pesos, por lo menos, por el primer argumento. Dejo la agencia, nos vamos a vivir afuera, donde quieras, tal vez se pueda tener un hijo. No llores, no estés triste>>”. (Onetti, 2007, 22)
Patricia Hart es Actriz, Directora, Dramaturga, Docente y Productora, Escritora de cuentos y poesía, Investigadora del Teatro y las Neurociencias. Directora General del Teatro Estudio Patricia Hart de Artes Dramáticas y Audiovisuales desde 1989. Desde hace 10 años y en la actualidad es Actriz del espectáculo unipersonal "Borges a Escena"
Esto que escribo es un informe o mejor el resumen de un fallido informe: estuvo en juego la propiedad de un texto de Gustave Flaubert. Yo soy quien descubrió una carta inédita que envió a Louise Colet en agosto de 1851 con fragmentos de un relato que ha permanecido inédito después de su muerte.
Esteban Prado es Licenciado en Letras por la Universidad Nacional de Mar del Plata. Junto a Esteban Quirós, es editor de Puente Aéreo Ediciones. En 2013, el Fondo Nacional de las Artes, le otorgó el segundo premio en la categoría Ensayo, por el libro Héctor Libertella, maestro de lecto-escritura. Esta entrevista se desarrolló en el marco de las Jornadas Libertella / Lamborghini organizadas por el Instituto de Literatura Hispanoamericana de la Facultad de Filosofía y Letras
El autor de Médanos/Premio de Narrativa Hispanoamericana, presentó su nueva novela Ensayo clínico (Simurg 2013) el primero de agosto último en la librería Menendez. En esta entrevista intentamos conocer un poco más de este escritor, poseedor de una prosa ligera, pero con facilidad para dejarnos turbados.
¿Sobrevivir es una traición? Para Marcos, la voz que narra este Ensayo clínico, sobrevivir a ciertas inclemencias del siglo XX ha sido un acto heroico, sobrevivir a otras, un estigma.