ARTÍCULOS

La vorágine y las entrañas verdes de la tierra.

Dos veces Rivera, los comienzos de la lectura. La vorágine se publica en 1924 y Rivera, autor y político, abre con ella en la sociedad colombiana un juego de construcción novelesca. Para entramar el tejido textual puede valerse el autor de cuanto mecanismo encuentre o invente. El texto presenta, para el país de gramáticos, una historia que se confunde con la propia vida del autor.

De máscaras y fracturas

De máscaras y fracturas: Una lectura de El laberinto de la soledad, de Octavio Paz, Cecilia Gonzalez Gerardi Estudiante de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras - Universidad de Buenos Aires celezdi@gmail.com "...leer no es un gesto parásito (...), es un trabajo con el lenguaje, al nombrar los sentidos, digo al leer, que es nombrar y renombrar los sentidos, estoy oculto en las redes de mi estrafalaria maquinita de lectura. Creo que todo lector crítico es apócrifo, puesto que en las travesías tejidas por su mano y su mirada se deshacen la legalidad del origen como causa finalista del sentido y la negación de la fuga inasible de la palabra." Roberto Ferro, El lector apócrifo

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