En Atrave(r)sar, de Ana Abregú, se pone en evidencia dos maneras de abordar la creación literaria: una expresar lo complejo con palabras sencillas ─La búsqueda del tiempo perdido de Proust o el monólogo de Molly Bloom─; la otra, abordar lo simple con palabras complejas.
Quizás el título apropiado para estas reflexiones debería ser "De las armas y las letras"; surge de los vientos y olas del desconocido océano literario que estoy singlando: Wen fu prosopoema del arte de la escritura, de Lu Ji. Y es un mar incógnito, mi ignorancia de la literatura china –salvo reiteradas visitas a mi remendado El arte de la guerra de Sun Tzu– es enciclopédica.
Entre octubre de 1936 y abril de 1958, Jorge Luis Borges colaboró en la revista El Hogar. La primera recopilación de estos trabajos fue la antología hecha por Enrique Sacerio-Garí y Emir Rodríguez Monegal[1]. Los 208 trabajos reunidos en el libro abarcan desde notas de opinión sobre el mundo cultural, breves biografías de escritores y sucintas reseñas bibliográficas.