La noche pareciera ser el momento predilecto del día para dar lugar a las historias de terror, y este caso no es la excepción. Leonardo Oyola ya no sorprende, pero esto no debe tomarse como una queja o un desprecio hacia cierta falta de originalidad. En Hacé que la noche venga, el autor recupera varios elementos de sus novelas previas y los pone a dialogar como sólo él sabe hacerlo, al ritmo de la improvisación propia de los músicos de jazz que se juntan para divertirse y hacer arte.
espejismos de Nilda Barba
La “Rima XXI” de Gustavo Adolfo Bécquer, de temática amorosa, bien puede interpretarse como una metáfora del encuentro entre el poeta y su objeto: cada vez que el escritor indaga sobre la esencia del poema, este le devuelve su interrogante bajo la forma de su reflejo.
No solo los textos de ficción cuentan historias interesantes sobre el contexto histórico y social en el cual fueron pensados. La crítica y la teoría literaria también tienen sus propios génesis y cosmogonías.
Borges decía que, entre las cuatro historias o ciclos que el hombre reproduce inevitablemente y que definen los límites de toda variación narrativa, se hallan la busca y el regreso.
Poética y pensamiento macedonianos en Nadie nada nunca de Juan José Saer