Memoria, escritura y genealogía, una entrevista a Tununa Mercado
Denise Pascuzzo
Denise: La primera pregunta tiene que ver con la génesis de los textos y en relación a la coyuntura de escritura, al acto de escribir. Quisiera que me comentes algo respecto de los tiempos de edición y escritura de los libros. El primer libro es Celebrar a la mujer como a una Pascua (1967), y luego se produce un salto hasta 1988. Más allá de las fechas de edición, ¿cómo viviste la escritura en aquellos años? ¿Podría decirse que continuó la escritura en esos años y el fruto de ese trabajo puede verse en 1988? ¿Cómo fue esa escritura? Publicaste con Jorge Álvarez en 1967 el libro mencionado y Canon de Alcoba aparece en los ochenta. ¿Vos seguiste escribiendo en todos esos años?
Al modo de un epígrafe que conecta el texto que precede y presenta con otros anteriores, la primera parte de Respiración involuntaria de María Claudia Otsubo establece una ligazón con Canon de Alcoba de Tununa Mercado.
La novela Los borradores de Macedonio (Una casi novela sin final) de Roberto Ferro parece esgrimir una poética de los restos. Allí el narrador será el encargado de ir en busca de esos retazos, más o menos visibles, más o menos velados, que fragmentariamente forman parte de un conjunto de elementos que nunca alcanzará una totalidad acabada. El narrador se constituye en perseguidor a la vez de fantasmas y de textos, dos elementos acaso equivalentes en términos de su carácter espectral.
El objetivo que el presente trabajo tiene es reflexionar sobre las disquisiciones que el texto de Cortázar realiza en relación con una serie de problemáticas teórico-literarias...
Mi vida vino a
Algo se despierta