Cadaver exquisito entre Eduardo Arroyo y Marga Paz

Viva Madrid ,que es mi pueblo.Homenaje a la capital mundial del ruido Madrid siempre me ha inspirado . He querido hacer un cuadro que diga lo que de una manera bastante irónica, un poco irritada, es esa mirada que tengo sobre la ciudad hoy . Eduardo Arroyo.

Mirada crítica. A lo mejor es un mirada crítica, pero no quiero que sea negativa ya que creo que Madrid, a pesar de la cantidad de gente que se la quiere cargar, es una ciudad muy curiosa, muy mezclada. Su aspecto exterior me gusta, me gusta su gente. El sentimiento que tengo es mucho más positivo que negativo. Literatura. Siempre he dicho que practico la literatura como un pintor. Yo quería ser escritor y no pintor. Mi formación es mas literaria y periodística que pictórica, nunca he puesto los pies en una escuela de Arte. Merodear. Soy es un pintor que hace varias cosas, porque el hecho de medirme con un cuadro me da tal responsabilidad, produce en mí tal empeño que creo que de vez en cuando hay que salirse del cuadro para volver a él,es decir : merodear . Hago esto a través de varias cosas porque siempre me ha inspirado curiosidad meterme en zonas que no conozco. Me interesa mucho la ilustración de libros - acabo de ilustrar el tercer libro que he hecho con Goytisolo : “Don Julian” -. Me gustaría volver a hacer cerámica, que no hago desde hace muchísimos años ... Referencias literarias. Cada vez que hablo de pintura termino hablando de literatura, lo que es un poco absurdo. Nunca se habla de pintura, sino de contenidos. No tendría que ser así, porque lo que cuenta verdaderamente es si uno llega a aventurarse y salir no demasiado descalabrado de la conquista del lenguaje pictórico. !Si no sería sólamente un cúmulo de buenas intenciones¡. Por lo que yo me bato es por la pintura, pero reconozco que soy el culpable de que, a fuerza de querer llenar el cuadro de literatura, de simbolismos, historias, narraciones, al final de la parte pictórica casi no se habla. Teatro. Es un mundo que me seduce mucho, más quizás la ópera que la prosa . Pero no me considero un profesional del teatro. Es una cosa que hago exclusivamente con el director teatral Klaus Grüber, con quien empece en el Piccollo Teatro en 1967, y con él he seguido haciendo cosas... La ultima fue el año pasado : un "Aida" en la Ópera de Amsterdam. Escultura. Siempre he hecho esculturas pequeñas, esas que yo digo que no llueve nunca encima de ellas, y ahora estoy en cosas más ambiciosas en cuanto a tamaño. Escultura pública. Voy a hacer una plaza completa en León con el urbanista que la ha arreglado, y me ha pedido mi colaboración. Es la primera vez que hago algo así y me interesa mucho, quizás porque está más cerca de algo que se parece más a una decoración, que a la monumentalidad de la escultura Boxeo. Yo comprendo que la gente piense que como los toros son prácticas violentas, en cierto sentido. A mi me atrae mucho literariamente, socialmente, como metáfora de la vida. Realmente me emociona y me apasiona todo lo que el boxeo produce, y prueba de ello es que tengo una gran biblioteca de obras sobre el tema, y lo frecuento todo lo que puedo Obra reciente. La antológica del Reina Sofía se acabó en el 95, y yo quería hacer una exposición con obra reciente y pintada en Madrid . Creo que lo que hay que hacer es mostrar obra reciente para separarse del pasado, que a mi no me interesa nada.

DESTACADOS

El amor en un monstruo de dios de Luciana De Luca

En esta interesante novela se navega entre los intersticios de los sentidos. Primero llegan las moscas, desde la perspectiva del libro de Sartre, sobre el efecto de lo individual y lo colectivo que C.G Jung denomina proceso de individuación o autorrealización, considerados arquetípicos; las moscas, metáfora de conflictos bajo fuerzas incomprensibles que se hacen visibles en la presencia del insecto, zumbidos, olores, presencias mínimas que saturan el texto de síntomas de opresión; la narración transcurre en todo orden, vivos, muertos, actos, una pulpa densa en la que se construye un vivir.

 

PERSONAJES

El corazón es habitar la experiencia y el ritmo

Pasquale Mesolella, I giorni della pandemia. Prato: Pentalinea, 2024.

 

[Este es tal vez uno de los libros más emocionantes en la obra de Pasquale Mesolella (Teano, 1949). Va dedicado a “tutte le persone, note e ignote, conosciute e sconosciute, vittime inermi ed innocenti del covid o della guerra ucraina”. A simple vista, puedo decir que se ve a un poeta desprovisto de artilugios del lenguaje y que consagra la escritura como si su mano fuese un sello de lacre. Un poeta que se ha convertido en un reportero de un tiempo álgido que no está tan lejos y que continúa a hacernos eco. Los primeros textos de esta colección corresponden a enero de 2019 y los últimos, como el prólogo, se remontan a septiembre de 2023]

 

DRAMATURGIA

Mi novia del futuro de Anto Van Ysseldyk por Ana Abregú

«¡Como si se pudiera matar el tiempo sin herir a la eternidad!».

(Henry David Thoreau)

 

El viaje en el tiempo es un tópico complejo, sobre todo durante una obra teatral, donde la comparación entre temporalidad se debe resolver en un espacio reducido. Esta situación se metaforiza en un escenario con elementos de luz y desplazamientos en espiral, haciendo y deshaciendo el tiempo en el espacio, tal como se define el tiempo mismo, una tela, una autopista peraltada.

 

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