El futuro editorial y la tecnología

A pesar que el libro electrónico lleva ya su tiempo, ningún otro dispositivo le compite en resistencia al uso. Hay factores que provocan la situación, pero en la mayoría de los casos se alcanzó el salto tecnológico, por ejemplo, el celular, que ha logrado penetrar como ningún otro, con casi todos los mismos argumentos para no adoptarlo.

A pesar de que el libro electrónico lleva ya su tiempo, ningún otro dispositivo le compite en resistencia en cuanto a su uso. Hay factores que provocan esa situación, aunque en la mayoría de los casos se ha alcanzado el salto tecnológico, como sucedió con los celulares, que han logrado penetrar como ningún otro dispositivo con iguales argumentos para no adoptarlo. Por una parte, el libro es un objeto instalado en la sociedad tal como es, en su formato en papel, mientras que el celular vino a rellenar otros espacios, además de la telefonía.
La experiencia del papel es sin duda uno de los argumentos más sólidos de resistencia; yo misma, que tengo libros electrónicos y comprendo la utilidad y extensión que el medio digital facilita, prefiero el papel. Sin embargo, esa particularidad ronda el torno a un problema de percepción Ya que la tecnología actual puede imitar perfectamente el libro, hasta en su olor. El rubro libros es especialmente complejo porque, dentro de la cadena de intereses económicos, las editoriales y distribuidoras no encuentran espacio para operar.
Por años se ha hablado de la dictadura editorial, leemos en papel lo que ellas se avienen a editar y las razones de ese interés, desde el punto de vista de la editorial, es en una gran mayoría comercial, no cultural.
La revolución devendrá entonces desde otro espacio; las editoriales y distribuidoras no han encontrado el modo de participar en los nuevos formatos, no apoyan el proceso, y por lo tanto, hacen todo para detenerlo, principalmente, desentendiéndose, sin comprender que el cambio va a suceder y que ignorarlo solo los dejará afuera definitivamente. Por otra parte, la presión en relación con la producción de contenidos, tanto de autores como de comentaristas en redes sociales y otros medios, va tomando ese espacio que, de otro modo, nadie ocupa.
La autoedición y los medios en los que se consiguen obras digitales, gratis o no, van empujando el mercado en esa dirección. Asistimos a los desesperados actos de los últimos dinosaurios por detener la ola.
Estas jornadas que estoy publicando, son un intento de Daniel Benchimol, conocido referente en la difusión del negocio editorial, de emitir un llamado de atención, con propuestas para que las editoriales despierten y comiencen a participar y a sumarse a la revolución tecnológica. En el marco de la Feria Internacional del Libro, edición 43, año 2017. Primer día, 25 abril, en el marco de las Jornadas Profesionales. 12 hs.

 

Video: https://youtu.be/X-SqZNYoZMA

 

 

Respecto a la siguiente jornada, hubo un combo de proyectos editoriales o que rozan el rubro, directa o indirectamente, con propuestas imaginativas, interesantes, experimentales. Sin embargo y en mi opinión personal, aún no hay una situación equilibrada que le convenga a todo el circuito que genera el libro.
El autor es el gran perdedor; el autor por el momento está sujetado a las editoriales, que se lleva la parte del león, dejándolo en una situación injusta; a la que se le agrega ahora, la intromisión tecnológica.
En el siguiente video, se presentan fórmulas que provienen de editoriales, para seguir en el negocio, generando, además de la poca utilidad que le llega al autor, propuestas que promueven la delegación voluntaria de contenidos, bajo el concepto “colaborativo”. Pero ese modelo no sólo hace que el autor siga ofreciendo sus contenidos con poca retribución económica, sino que ahora compite con los yupies tecnológicos que aportan al proceso ventajas respecto a las formas en que se está educando al futuro lector.
Desde Metaliteratura, estamos pensando en alguna alternativa que cambiará estos paradigmas, atendiendo a otra perspectiva: la del autor. La política es ofrecer contenidos al autor, sin venderles nada, no hay publicidad ni convenios mercantiles, el criterio único que se sostiene es el de la calidad.
Consideramos importante que nuestros lectores tengan la posibilidad de ver estos videos, porque en ellos se encuentran las ideas y conceptos que están analizando las editoriales y por lo tanto, las ideas con las que competiremos cuando estemos preparados para ofrecer una alternativa que beneficie al autor, antes que al negocio editorial. El video es de la Feria Del Libro, 2017, en el marco de las Jornadas profesionales, 26 de abril, segunda jornada, 12 hs.

 

https://youtu.be/yS0iN8GUcvY

 

    Ana Abregú, escritora, con formación en ingeniería electrónica trabaja como SEO posicionamiento y Community Manager, ha publicado novelas, poemarios, relatos, ensayos y crítica literaria. Editora y redactora de la revista Metaliteratura. (http://www.metaliteratura.com.ar), shop de libros editados: http://shop.metaliteratura.com.ar. Obras: Bitácora de escrituras, Recursos literarios, 2024, U (Crónicas junio 2023 – agosto 2023), crónicas, 2024; E (Crónicas enero 2023 – mayo 2023), crónicas, 2024; Ulises en su laberinto, ensayos, junio 2024; Las razones de la sal, novela, enero 2024; Venablos, poemario, 2023; A (Crónicas, agosto 2022, diciembre 2022), 2023; Errancias del ayés, relatos, 2023; Conversaciones con Žižek, relatos, 2023; Blogs para el posicionamiento, SEO posicionamiento, informática, 2022; O (crónicas 2022 – agosto 2022), 2022; Ignitos, relatos, 2022; Y (Crónicas, abril 2020 - febrero 2022), 2022; Teorema de la Lengua, poemario, 2022; Pentimentos. novela, 2022; Supay, novela, 2021; El Pallo Gelao, humor gráfico, 2021; Pareidolia, crítica literaria, 2021, Antí(eu)fon(í)as, poemario, 2021; Textorios, ensayos, 2021; Cíngulos, ensayos, 2021; Descontextos, ensayos, 2021; La mujer fingida, novela, 2020; Atrave(r)sar, poemario. 2020; Dédalo. novela. 2020; Ex criaturas. microrrelato, 2020; Señales del tacto, novela. 2020; Mover el punto, novela. 2019; El espejo deshabitado, novela. 2019; Paranoxia Dalí, novela, 2018; Adelaida Sharp en tu tiempo, novela, 2017. Se consiguen en Amazon.

DESTACADOS

El amor en un monstruo de dios de Luciana De Luca

En esta interesante novela se navega entre los intersticios de los sentidos. Primero llegan las moscas, desde la perspectiva del libro de Sartre, sobre el efecto de lo individual y lo colectivo que C.G Jung denomina proceso de individuación o autorrealización, considerados arquetípicos; las moscas, metáfora de conflictos bajo fuerzas incomprensibles que se hacen visibles en la presencia del insecto, zumbidos, olores, presencias mínimas que saturan el texto de síntomas de opresión; la narración transcurre en todo orden, vivos, muertos, actos, una pulpa densa en la que se construye un vivir.

 

PERSONAJES

El corazón es habitar la experiencia y el ritmo

Pasquale Mesolella, I giorni della pandemia. Prato: Pentalinea, 2024.

 

[Este es tal vez uno de los libros más emocionantes en la obra de Pasquale Mesolella (Teano, 1949). Va dedicado a “tutte le persone, note e ignote, conosciute e sconosciute, vittime inermi ed innocenti del covid o della guerra ucraina”. A simple vista, puedo decir que se ve a un poeta desprovisto de artilugios del lenguaje y que consagra la escritura como si su mano fuese un sello de lacre. Un poeta que se ha convertido en un reportero de un tiempo álgido que no está tan lejos y que continúa a hacernos eco. Los primeros textos de esta colección corresponden a enero de 2019 y los últimos, como el prólogo, se remontan a septiembre de 2023]

 

DRAMATURGIA

Mi novia del futuro de Anto Van Ysseldyk por Ana Abregú

«¡Como si se pudiera matar el tiempo sin herir a la eternidad!».

(Henry David Thoreau)

 

El viaje en el tiempo es un tópico complejo, sobre todo durante una obra teatral, donde la comparación entre temporalidad se debe resolver en un espacio reducido. Esta situación se metaforiza en un escenario con elementos de luz y desplazamientos en espiral, haciendo y deshaciendo el tiempo en el espacio, tal como se define el tiempo mismo, una tela, una autopista peraltada.

 

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