Sátira y parodia como armas polémicas

Sátira y parodia como armas polémicas en el espacio literario argentino de los años 40. Seis problemas para don Isidro Parodi de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares

Borges comienza a escribir narraciones tardíamente; cuando en 1935 aparece Historia universal de la infamia, ya se habían publicado varias de sus obras, tanto de poemas como de ensayos, además de una biografía de Evaristo Carriego. Historia universal de la infamia compila una serie de relatos aparecidos en el diario Crítica, uno de ellos es la reescritura de una historia de compadritos aparecida en la revista Martín Fierro en 1927, con el título de “Leyenda policial”, luego recogido en El idioma de los argentinos como “Hombres pelearon” y en Crítica como “Hombres de las orillas”. El título definitivo con el que lo incluye en la edición de 1935 es “Hombre de la esquina rosada.” Uno de los aspectos más llamativos de ese cuento, cuyos antecedentes permiten pensar en una especie de iniciación de la escritura narrativa borgeana, es que en su versión definitiva, la intriga está articulada en torno del relato de un narrador que va diseminando indicios acerca de un crimen que él mismo ha cometido y al que alude sólo de manera diagonal, procedimiento propio de la narrativa policial y que el lector debe desentrañar atendiendo a las señales que se diseminan en el texto. Como Borges afirma en la biografía apócrifa “Examen de la obra de Herbert Quain”: Ya aclarado el enigma, hay un párrafo largo y retrospectivo que contiene esta frase: Todos creyeron que el encuentro de los dos jugadores de ajedrez había sido casual. Esta frase deja entender que la solución es errónea. El lector inquieto, revisa los capítulos pertinentes y descubre otra solución, que es la verdadera. El lector de ese libro singular es más perspicaz que el detective. En el comienzo de su narrativa, Borges se sirve de un entrecruzamiento constructivo con el policial para aludir a uno de los ejes centrales de su poética: la ficción se instala siempre en el porvenir y configura sus sentidos posibles para un lector que sólo está presente en una escena virtual; estableciendo, además, algunas correlaciones que han sido muy productivas para pensar la actividad de la crítica literaria en paralelo con el rastreo de indicios que caracteriza a los detectives. Junto la narrativa ficcional, Borges exhibe su interés sobre el género policial en artículos ensayísticos, como “Leyes de la narración policial” publicado en Hoy, en setiembre de 1933 y retomado en “Modos de G.K. Chesterton”, en Sur de 1936; y también en sus reseñas de El Hogar, donde los escritores del género comparten el espacio con los nombres más prestigiosos de la literatura contemporánea. A partir de 1939, su narrativa comienza a desplegar su época más fecunda, que abarcará los cuentos recogidos en Ficciones y El Aleph. La década del cuarenta fue el espacio en el que Borges, sirviéndose del género policial, entabla una ardua polémica que será decisiva para la constitución del canon literario vigente hasta la actualidad en la literatura argentina. Es posible pensar que los años cuarenta son el escenario en el Borges juega una operación crítica de imposición de un conjunto de valores que confronta con los de la literatura realista, en cualquiera de sus variantes miméticas. En esa confrontación es acompañado por Adolfo Bioy Casares con quien comparte una notable de diversidad de posiciones en el campo intelectual que apuntan a privilegiar el género policial como modelo narrativo. La valoración del carácter deliberado y convencional del policial frente a la motivación realista, es el común denominador de esa operación crítica que por su extensión, intensidad y resultados no tiene parangón en la literatura argentina. (CONTINUA...puede bajar el archivo completo)

    Escritor y crítico literario. Doctor en Letras por la Universidad de Buenos Aires. Profesor e investigador de la Facultad de Filosofía y Letras. Ha dictado cursos de posgrado en Uruguay, Brasil, Venezuela, México, Francia e Italia. Ha participado del Consejo Editorial de numerosas revistas académicas y literarias. Dirigió Metaliteratura revista desde 1998. Entre sus libros publicados están Lectura (h)errada con Jacques Derrida. Escritura y desconstrucción (1995); La ficción. Un caso de sonambulismo teórico (1998); El lector apócrifo (1998); Sostiene Tabucchi (1999); Onetti/La fundación imaginada (2003); De la literatura y los restos (2009); Derrida y Fusilados al amanecer (2010); El otro Joyce (2011). Ha dirigido el volumen dedicado a Macedonio Fernández en La Historia Crítica de la Literatura Argentina (2007), y la edición crítica de Operación Masacre seguido de La campaña periodística (2009). Algunos de sus libros han sido traducidos al portugués y al italiano. Sus últimos libros se consiguen en Amazon, algunos títulos: El Pozo de Funes >a href="https://www.amazon.com/-/es/Roberto-Ferro-ebook/dp/B07SWQWRZ2/ref=sr_1_3?__mk_es_US=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&crid=3UJ4MGASQLNTU&dib=eyJ2IjoiMSJ9.Iv_EN4Wj8EzsiKSVbsYrz7dOTpi2q6xfnr2EuAyPtI3BNzELqX3GwEgNCYJTs02OW2bnbQA0N7UF06QR0ocX0t_cAdWdR-FPBYOJJq1csP6Lf10Yhp_9wzuJv-4jbiNOjYGUqy19g-RxVVFNwXKErzm82ci0PjVhXlpBjnY5xjiZ_TSudP5gbQ3SUdSWK2OGZ1LMJ0DEY0UfwxI0fGLqhtJRBuFTyqmLi3pCEUGK9YA.3sCFUcy9FuaEQF0sjzyYNl-4u6Rc8XugzvU9hDwLHUc&dib_tag=se&keywords=Roberto+Ferro&qid=1732289041&sprefix=roberto+ferro%2Caps%2C273&sr=8-3">Desde aquella ventana Todo viene del pasado Y tendrá tus ojos Fuera de foco Entre otros. Roberto Ferro ha publicado 40 libros entre crítica, novelas, poesía, ensayos.

DESTACADOS

El amor en un monstruo de dios de Luciana De Luca

En esta interesante novela se navega entre los intersticios de los sentidos. Primero llegan las moscas, desde la perspectiva del libro de Sartre, sobre el efecto de lo individual y lo colectivo que C.G Jung denomina proceso de individuación o autorrealización, considerados arquetípicos; las moscas, metáfora de conflictos bajo fuerzas incomprensibles que se hacen visibles en la presencia del insecto, zumbidos, olores, presencias mínimas que saturan el texto de síntomas de opresión; la narración transcurre en todo orden, vivos, muertos, actos, una pulpa densa en la que se construye un vivir.

 

PERSONAJES

El corazón es habitar la experiencia y el ritmo

Pasquale Mesolella, I giorni della pandemia. Prato: Pentalinea, 2024.

 

[Este es tal vez uno de los libros más emocionantes en la obra de Pasquale Mesolella (Teano, 1949). Va dedicado a “tutte le persone, note e ignote, conosciute e sconosciute, vittime inermi ed innocenti del covid o della guerra ucraina”. A simple vista, puedo decir que se ve a un poeta desprovisto de artilugios del lenguaje y que consagra la escritura como si su mano fuese un sello de lacre. Un poeta que se ha convertido en un reportero de un tiempo álgido que no está tan lejos y que continúa a hacernos eco. Los primeros textos de esta colección corresponden a enero de 2019 y los últimos, como el prólogo, se remontan a septiembre de 2023]

 

DRAMATURGIA

Mi novia del futuro de Anto Van Ysseldyk por Ana Abregú

«¡Como si se pudiera matar el tiempo sin herir a la eternidad!».

(Henry David Thoreau)

 

El viaje en el tiempo es un tópico complejo, sobre todo durante una obra teatral, donde la comparación entre temporalidad se debe resolver en un espacio reducido. Esta situación se metaforiza en un escenario con elementos de luz y desplazamientos en espiral, haciendo y deshaciendo el tiempo en el espacio, tal como se define el tiempo mismo, una tela, una autopista peraltada.

 

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