De la intensidad, día 2

Crónica Segundo día, Jornadas Julio Cortázar, MALBA, noviembre 2018

(viene de De la intensidad, día 1)

Debía continuar. No podía, en este discurrir de mi exploración, quedarme en una primera instancia.

 

(viene de De la intensidad, día 1)

Crónica Segundo día, Jornadas Julio Cortázar, MALBA, noviembre 2018

Debía continuar. No podía, en este discurrir de mi exploración, quedarme en una primera instancia.

La intensidad ya se había dejado oír, se había pronunciado inclusive, como un modo de intentar definir. Nunca una sola palabra es suficiente o alcanza; pero ésta, valga la redundancia, había sido intensa.

Así, que retrocedí a esa búsqueda original, ya planteada, de su raíz latina para seguir la trayectoria, la pista por donde seguir avanzando, dándole lugar entonces a esa segunda partícula ‘tensus’, que es sinónimo de extendido.

Y volví a hacerme una nueva pregunta ¿Qué es lo que se extiende?

Enseguida mi mano se detuvo sobre el teclado por la irrupción de las imágenes: sábanas extendidas al sol, un mantel sobrevolando con esmero los bordes de una mesa, un horizonte que se alarga en el infinito más allá de nuestros ojos; las manos extendidas de Claudio Abbado en sus cuarenta segundos de silencio…

¿Qué es lo que se extiende?

La definición que brinda la RAE es hermosa –no encuentro otro adjetivo– sobre el significado de “extender (se)”. Dice: ‘Desplegar o desdoblar’, ‘hacer que [algo] ocupe más espacio o llegue hasta un determinado lugar’.

El día anterior nos habíamos adentrado, resguardados por los ventanales inmensos de la biblioteca del MALBA –por donde se deslizaban suicidándose las gotas de lluvia– y estábamos en este nuevo encuentro, desplegando aproximaciones, modos de ver, de leer a Julio Cortázar.

Una primera mesa: Dámaso Martínez y Ricardo Strafacce, junto con el texto leído de Luis Chitarroni, ausente por razones de salud. La segunda a cargo de Laura Arnés y María José Punte. Lecturas que buscaron, desde sus perspectivas, extender significantes y alcances de la obra de JC. Es interesante advertir cómo se relacionaba entonces la intensidad con este flujo de ‘desarrollar ideas ‘, que nos iban proponiendo los expositores, entendiendo que solo se puede desarrollar lo que de por sí está ahí, oculto, latente y para ser develado. El juego y la magia de las palabras, pienso, sin dejar de maravillarme.

Luego, la tercera mesa –de la que ya escribí, arrobada y de inmediato, por lo que me provocó [1], como señalé, por la aparición del Julio Cortázar poeta–, que contó con las lecturas de Guillermo Saavedra y Gustavo Lespada.

Sin embargo, la extensión, el desplegarse de los temas no cesaba. Había más para decir. Fue el momento de hablar de una nota distintiva en JC., que luego retomaría en el cierre Jitrik: El escritor situacionista, exposición que tuvo a cargo, y contra reloj por la amplitud del tema, Virginia Castro.

La extensión como parte componente del vocablo intensidad, conformando esa doble dirección de la palabra: en la profundidad y en la amplificación. Quedaba aún la tercera partícula ‘dad’, que le brinda el significante de ‘cualidad’, ese rasgo, componente permanente, diferenciado, peculiar

En la mesa de cierre “Julio Cortázar en la perspectiva de la historia crítica de la literatura argentina”, a cargo de Noé Jitrik y Roberto Ferro, se puso de manifiesto esta tercera dimensión.

Por un lado, y como continuando las palabras susurradas por Julio el día anterior –esas que anticipaban al escritor comprometido con su tiempo– el manifiesto de Ferro en defensa de una cultura bombardeada por los mass media y las coyunturas político-económicas de nuestro país; el alcance entonces de estos encuentros que permiten establecer una posición crítica. Y en paralelo, el recuerdo intransferible, único y real de Noé Jitrik en su relación con Julio Cortázar. Al escucharlo, recordé unas palabras suyas en el Salón del Libro de París, en 2014, que luego busqué para copiar: (sobre Julio Cortázar) No creo en los homenajes, sino en la valoración, en el reconocimiento. Del homenaje al elogio hay un paso y del elogio a la momificación hay otro.[2]

Es que de eso trataba, creo intentaba sintetizar Noé, de todos esos aspectos desplegados, desarrollados en este andar de las Jornadas, en las que se planteó un hacia dentro de la obra de Julio Cortázar para hacer de ello una valoración, un exitoso reconocimiento que festejo, debo repetirme, con intensa alegría.



[1] A la deriva, nota de la autora en este mismo medio.

[2] https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/4-31685-2014-03-24.html

 

Carlos Dámaso Martinez, "Cortázar, escritura y otros lenguajes artísticos"

Luis Chitarroni, en la voz de Denise Pascuzzo: "Morelli y la legislación de los espacios en blanco"

Ricardo Strafacce, Julio Cortázar o la juventud perdida. Apuntes sobre Rayuela.

 

Laura Arnés, "Apariciones Lesbianas en la escritura de Julio Cortázar"

 

María José Punte, "Infancia Queer en la obra de julio Cortázar"

 

 

Guillermo Saavedra "Cortázar ensayista, la lectura de John Keats"

 

Gustavo Lespada, "Quisiera ser Tiresias...Aproximaciones a la poesía de Julios Cortázar"

 

 

 

DESTACADOS

El amor en un monstruo de dios de Luciana De Luca

En esta interesante novela se navega entre los intersticios de los sentidos. Primero llegan las moscas, desde la perspectiva del libro de Sartre, sobre el efecto de lo individual y lo colectivo que C.G Jung denomina proceso de individuación o autorrealización, considerados arquetípicos; las moscas, metáfora de conflictos bajo fuerzas incomprensibles que se hacen visibles en la presencia del insecto, zumbidos, olores, presencias mínimas que saturan el texto de síntomas de opresión; la narración transcurre en todo orden, vivos, muertos, actos, una pulpa densa en la que se construye un vivir.

 

PERSONAJES

El corazón es habitar la experiencia y el ritmo

Pasquale Mesolella, I giorni della pandemia. Prato: Pentalinea, 2024.

 

[Este es tal vez uno de los libros más emocionantes en la obra de Pasquale Mesolella (Teano, 1949). Va dedicado a “tutte le persone, note e ignote, conosciute e sconosciute, vittime inermi ed innocenti del covid o della guerra ucraina”. A simple vista, puedo decir que se ve a un poeta desprovisto de artilugios del lenguaje y que consagra la escritura como si su mano fuese un sello de lacre. Un poeta que se ha convertido en un reportero de un tiempo álgido que no está tan lejos y que continúa a hacernos eco. Los primeros textos de esta colección corresponden a enero de 2019 y los últimos, como el prólogo, se remontan a septiembre de 2023]

 

DRAMATURGIA

Mi novia del futuro de Anto Van Ysseldyk por Ana Abregú

«¡Como si se pudiera matar el tiempo sin herir a la eternidad!».

(Henry David Thoreau)

 

El viaje en el tiempo es un tópico complejo, sobre todo durante una obra teatral, donde la comparación entre temporalidad se debe resolver en un espacio reducido. Esta situación se metaforiza en un escenario con elementos de luz y desplazamientos en espiral, haciendo y deshaciendo el tiempo en el espacio, tal como se define el tiempo mismo, una tela, una autopista peraltada.

 

No te pierdas ésto

Gotas