Borges,10 años con intensa actividad

Para conmemorar el 5° aniversario de los atentados a las Torres Gemelas, la agencia Magnum presentará el 11 de septiembre de 2006 en el Borges un documento fotográfico sobre el día en el que todo cambió. En tanto, otros proyectos se cuecen en silencio, como una muestra de dibujos de Picasso y el mayor festival de publicidad latinoamericana, el Fiap. También se prepara un espacio dedicado al teatro experimental y la sala "Borges contemporáneo", una vidriera para la última horneada de creadores y su incesante indagación en los nuevos lenguajes de las artes.

Cumplida su primera década de vida, el Centro Cultural Borges celebra su aniversario con una programación especial para lo que resta del año y parte de 2006.Los festejos comenzaron el mes último con la inauguración de la muestra del expresionista abstracto holandés Erik van der Grijn y seguirán el 16 de diciembre con exposiciones dedicadas al rey del realismo italiano, Federico Fellini, donde se exhibirá su filmografía completa, además de 24 registros blanco y negro de su célebre "La dolce vita". Otra sorpresa será el arribo de la obra gráfica del consagrado artista ruso y parisiense por adopción, Marc Chagall. Esos nombres ilustres se suman a la rutilante producción foránea que el público pudo apreciar en la salas del centro emplazado en las Galerías Pacífico (Viamonte y San Martín). Las creaciones de Henri Matisse, Joan Miró, Camille Pizarro, Giorgio de Chirico, Henri de Toulouse-Lautrec, Antoní Gaudí, Man Ray, Robert Doisneau, Roberto Matta y Lucio Fontana tuvieron su espacio de exhibición junto a la obra de los consagrados Antonio Berni, Alberto Heredia, Rómulo Macció, Libero Badií y Luis Felipe Noé, entre otras, coronadas por una oferta cultural que desde el inicio incluyó danza, cine, música, teatro y la difusión del pensamiento intelectual. La audacia de inaugurar un centro cultural en las entrañas de un shopping fue acompañada un 18 de octubre de 1995 por 7000 personas, más la presencia del rey Juan Carlos de España, flanqueado por el entonces presidente Carlos Menem. Junto a Mario Falak, Ed Shaw, Lorenzo Einaudi y Roger Haloua, impulsores del proyecto que desde un primer momento se disputaron con Pino Solanas, esa noche inaugural el público recorrió cuatro muestras de excepción: "Art from Argentina", lo mejor de la creación local atesorada por el Museo de Arte Moderno de Oxford; las zoologías fantásticas de Jorge de la Vega; una muestra de fotos, primeras ediciones y manuscritos de Jorge Luis Borges, junto con los lotes de pintura impresionista que Christie´s subastaría un mes más tarde en Nueva York, y "La corona de Los Andes", reliquia religiosa que con sus 1521 quilates de esmeraldas hacían refulgir el Borges como gran preludio de la oferta cultural que sobrevendría después. Fue en el Borges donde Guillermo Kuitca instaló los talleres para sus becarios, y donde Luis Felipe Noé, alentado por Antorchas y el Fondo Nacional de las Artes, expuso la producción de los artistas del interior con el programa "Ojo al país". El paraguas multidisciplinario de las artes fue y sigue siendo el imán para un torrente de visitantes y turistas extranjeros que hace tiempo desoyeron las falsas antinomias entre el consumo y la cultura. Alentado por el auge del que gozan las artes visuales, 2005 fue el año de mayor convocatoria en la historia del Borges: con 800.000 visitantes hasta noviembre, duplicó su concurrencia respecto de 2000. Sostenimiento propio Con sólo 30 empleados permanentes (el resto de los servicios son contratados), el Borges es de los pocos centros culturales con las cuentas saneadas. Logró autosustentarse gracias a la multiplicidad de espectáculos que ofrece, a la venta de entradas por muestras como la de "El Quijote de Dalí" o la de Andy Warhol (100.000 visitantes) y al apoyo de sponsors. "En nuestros diez años presentamos más de 1000 exhibiciones; por nuestro programa de educación pasaron 5000 colegios y hemos sido y somos un agente importante en la promoción cultural argentina", apuntó Haloua a LA NACION, siempre atento al turismo receptivo, interno y extranjero, ya que en los meses estivales ese nicho representa un holgado 40% del público que visita el Borges. En el clima expansivo que viven las artes visuales, era lógico que los mayores esfuerzos se concentraran en esa área: como parte de los festejos por sus diez años, el Borges presentó el 14 de este mes una muestra deliciosa; "Giorgio Morandi y la naturaleza muerta en Italia", 33 lienzos sobre la vida silente de los objetos en el siglo XX, que incluyen obras de Carlo Carrá, Giorgio de Chirico y Gino Severini, entre otros grandes maestros italianos. A mediados de diciembre será el turno de la emotiva y poética obra gráfica de Chagall, que llegará de la mano de la Fundación Marzzotta. Se exhibirán las series de "La Biblia", "Los pecados capitales" y "El alma muerta" del gran artista judío que fusionó de manera sugestiva el expresionismo ruso, el cubismo y el surrealismo francés. En marzo de 2006, la liberación de París, la Guerra de Indochina, la creación del Estado de Israel y los ásperos roces entre chinos y japoneses asomarán en los registros blanco y negro del célebre Robert Capa, factótum de la agencia Magnun, la primera cooperativa de fotógrafos. De mayo a junio, una seguidilla de muestras sobre el pop argentino, desde Dalila Puzzovio hasta Marta Minujín, también prometen llenar de color un centro cultural que en su década de vida tiene más de un motivo para festejar. Por Loreley Gaffoglio De la Redacción de LA NACION

DESTACADOS

El amor en un monstruo de dios de Luciana De Luca

En esta interesante novela se navega entre los intersticios de los sentidos. Primero llegan las moscas, desde la perspectiva del libro de Sartre, sobre el efecto de lo individual y lo colectivo que C.G Jung denomina proceso de individuación o autorrealización, considerados arquetípicos; las moscas, metáfora de conflictos bajo fuerzas incomprensibles que se hacen visibles en la presencia del insecto, zumbidos, olores, presencias mínimas que saturan el texto de síntomas de opresión; la narración transcurre en todo orden, vivos, muertos, actos, una pulpa densa en la que se construye un vivir.

 

PERSONAJES

El corazón es habitar la experiencia y el ritmo

Pasquale Mesolella, I giorni della pandemia. Prato: Pentalinea, 2024.

 

[Este es tal vez uno de los libros más emocionantes en la obra de Pasquale Mesolella (Teano, 1949). Va dedicado a “tutte le persone, note e ignote, conosciute e sconosciute, vittime inermi ed innocenti del covid o della guerra ucraina”. A simple vista, puedo decir que se ve a un poeta desprovisto de artilugios del lenguaje y que consagra la escritura como si su mano fuese un sello de lacre. Un poeta que se ha convertido en un reportero de un tiempo álgido que no está tan lejos y que continúa a hacernos eco. Los primeros textos de esta colección corresponden a enero de 2019 y los últimos, como el prólogo, se remontan a septiembre de 2023]

 

DRAMATURGIA

Mi novia del futuro de Anto Van Ysseldyk por Ana Abregú

«¡Como si se pudiera matar el tiempo sin herir a la eternidad!».

(Henry David Thoreau)

 

El viaje en el tiempo es un tópico complejo, sobre todo durante una obra teatral, donde la comparación entre temporalidad se debe resolver en un espacio reducido. Esta situación se metaforiza en un escenario con elementos de luz y desplazamientos en espiral, haciendo y deshaciendo el tiempo en el espacio, tal como se define el tiempo mismo, una tela, una autopista peraltada.

 

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